(Caracas, 4 de junio de 2010)--Las páginas deportivas de los principales periódicos en Venezuela publicaron títulos muy parecidos. Al lanzador de los Leones del Caracas, perteneciente a la Organización Cisneros, Armando Galarraga, le “robaron” un juego perfecto cuando estuvo a punto de concretar una hazaña que ningún venezolano ha logrado en las grandes ligas, desde la llegada -en 1939- del primer criollo a esta competencia, Alejandro Carrasquel.
Galarraga se estrenó en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional con los Leones del Caracas, de la Organización Cisneros, el 29 de diciembre de 1999 con 17 años de edad. Luego de confrontar problemas con las lesiones, regresó en la 2004-2005 y formó parte del equipo campeón de la 2005-2006, para luego retornar en la temporada pasada 2009-2010, cuando los melenudos conquistaron un nuevo trofeo, el 17 en su exitoso historial, en una electrizante final ante su eterno rival, Navegantes del Magallanes.
“La muestra del temple deportivo de Armando Galarraga está en el gran espíritu de Los Leones y su énfasis en el sentimiento del juego. Indudablemente él es un modelo a seguir para los jóvenes que formamos aquí y que más admiramos”, declaró el Ing. Luis Avila, presidente de Leones del Caracas.
La sentencia del árbitro Jim Joyce, que declaró quieto en una clara jugada de out al corredor de los Indios de Cleveland, Jason Donald, estropeó una joya y dejó un amargo sabor, no sólo entre los miles de aficionados del Comerica Park en Detroit sino a los venezolanos, apasionados fanáticos al béisbol, quienes no dejaron de comentar lo sucedido en cualquier rincón de nuestro país.
Galarraga al final se llevó la victoria para los Tigres de Detroit (3 carreras por 0) al sacar el que fue finalmente el último out. Salió con la frente en alto, aupado por los aficionados y sus compañeros de equipo, quienes también estaban en shock por la controversial decisión.
Luego, vinieron las declaraciones. El árbitro Joyce, cuya experiencia en grandes ligas ya alcanza los 20 años, reconoció haberse equivocado en una “histórica sentencia” que le arruinó un juego perfecto al joven pitcher de los Leones del Caracas. Por su parte, Galarraga admitió haberse sentido muy triste por lo sucedido, pero tuvo la entereza y humildad de aceptar las disculpas de Joyce, quien muy apenado pidió hablar con el criollo minutos después de culminado el juego.
El Comisionado de la Major League Baseball (MLB), Bud Selig, se pronunció sobre lo ocurrido, indicando que el final del juego debió ser otro, pero no asomó ninguna posibilidad de cambiar la sentencia. Lo que sí dijo fue: “Antes de anunciar cualquier decisión (sobre el uso del replay en las jugadas), consultaré todas las partes incluyendo nuestras 2 uniones y el Comité Especial para asuntos del terreno. Revisaré nuestro sistema de umpires, el uso del replay y otras cosas relacionadas”. Algo se movió en las entrañas de la MLB.
La Organización Cisneros y los Leones del Caracas se sienten orgullosos por Armando Galarraga. Al igual que los venezolanos, desde el fanático más empedernido hasta el menos enterado del beisbol, reconocemos lo hecho por el pitcher y exclamamos: “Para nosotros fue un juego perfecto”.