(Caracas, 2 de marzo de 2010)--Son unos genios. El estricto mundo del diseño se ha rendido ante los irreverentes y arriesgados diseños de los hermanos brasileños Campana, quienes realizaran un conversatorio hoy en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, en el auditorio Carlos Raúl Villanueva a las 6:00 p.m., gracias al patrocinio de la Fundación Cisneros.
Pero hasta los genios tienen sus diferencias... y los Campana no pueden disimular las de ellos. Mientras que Fernando, licenciado en Arquitectura (São Paulo, 1961) no para de hablar y gesticular cada una de sus respuestas, su hermano, el abogado Humberto (São Paulo, 1953), se toma todo con calma; observa y observa antes de contestar. Ambos lo saben. "Sí, somos diferentes, pasa hasta en las mejores familias. Pero nos respetamos y eso es lo que cuenta", bromea Humberto.
A estos diseñadores brasileños los guía la experimentación, los materiales reciclables, y las piezas hechas a mano. Para ellos la globalización dejó de ser un problema cuando crearon Vermelha, la silla que se convirtió en la estrella de la exposición que realizaron en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA).
En su taller dejaron sobre la mesa un bulto de 500 metros de cuerdas que habían comprado en un mercado callejero. "Creamos esa silla en 1993 y hasta 1997 solamente habíamos vendido cinco. Esa silla fue la que nos proyectó en el mercado internacional cuando Edra, la compañía italiana decidió encargarse de la manufactura. Ahora es imposible hacer algo totalmente económico. Nosotros siempre proponemos. El diseño no es forma ni función. Tiene un fin más allá de lo ergonómico. Es más conciencia que forma", dice Humberto.
-¿Por qué rompieron las reglas establecidas del diseño? ¿Usan el reciclaje porque está de moda?
-Fernando: El reciclaje es muy importante en nuestra carrera porque cuando comenzamos en el diseño no teníamos dinero para hacer los muebles. La industria brasileña de los '70 y '80 tenían mucho más interés en copiar los modelos europeos. Para nosotros, invertir en materiales sofisticados era muy costoso. Por eso íbamos a los mercados a comprar materiales reciclables. Poco a poco fuimos ofreciéndole una segunda vida a esos materiales. Estamos negados a utilizar madera noble de la Amazonia.
-¿Los hermanos Campana tienen un estilo de diseño establecido?
-F: Estamos abiertos a trabajar con distintas disciplinas como la moda, el paisajismo o la escenografía. Lo vemos como un desafío, una provocación a los sentidos, al ánimo. Tratamos siempre de investigar y de traducir el vocabulario de las formas.
-Humberto: Nos basamos en situaciones de caos. Vivimos en un país en crisis y eso nos mantiene ágiles para crear. Nos da la oportunidad de ser flexibles, de ser cambiantes.
-¿Se han acostumbrado a utilizar el adjetivo 'arriesgado' para definir sus diseños?
-H: (Risas). No. La primera que siempre nos dice eso es nuestra madre. Siempre nos pregunta cuándo vamos hacer algo más comercial.
-¿Qué les inspira Caracas para sus diseños?
-H: Haría una silla con terracota, porque ustedes tienen mucho ese color en su ciudad, están como secos.
-F: Para mí sería como las favelas, con pequeños ladrillos inclinados.