24 de junio de 2010


Adriana Cisneros de Griffin

“Alianzas Estratégicas para una mejor educación”

Santo Domingo, 24 de junio de 2010

Señoras y Señores:

Considero un privilegio participar en este Foro sobre Responsabilidad Social y Educación. Se trata de temas de crucial importancia para el avance de América Latina, acerca de los cuales nuestra Fundación Cisneros ha acumulado una amplia y fecunda experiencia, algunas de cuyas enseñanzas quiero compartir con ustedes.

Felicito a la Directiva de FUNGLODE, a su fundador, mi respetado amigo el Sr. Presidente Leonel Fernández, así como a las diversas personas e instituciones que tanto empeño han puesto en garantizar que este encuentro transcurra de manera eficiente y arroje resultados provechosos para todos los participantes, las comunidades y naciones en las que trabajamos y a cuyo progreso aspiramos contribuir.

De manera particular, quiero expresar mis congratulaciones a José María Antón, de Virtual Educa, institución que admiro por su excelente labor y que con tanto éxito está co-patrocinando este evento

Saludo también cordialmente a Liliana Cruz, de la Cámara Americana de Comercio, y a Martin Álvarez, Director de Dell Nola, mis compañeros en el panel, y agradezco sus interesantes aportes.

Mi propósito es presentar un panorama general de nuestras actividades en los ámbitos de la Educación y la Responsabilidad Social Empresarial, relatando sus orígenes y evolución. Lo haré ubicando este relato en el marco conceptual que orienta nuestra acción, permitiendo que la misma se desarrolle de manera coherente y dando uso más práctico y eficaz a los recursos disponibles.

Plantearé finalmente algunas conclusiones en torno al sentido de nuestras prácticas, enfatizando la integración plena de los principios de Responsabilidad Social Empresarial en los negocios, así como nuestra convicción sobre la validez y necesidad de las alianzas estratégicas entre los sectores público y privado para potenciar el impacto de nuestras iniciativas.

El Grupo de Empresas Cisneros se caracteriza por su continuidad en el tiempo y la naturaleza socialmente responsable de su acción. Durante décadas hemos actuado para promover la educación, el progreso social y los principios democráticos en nuestro hemisferio. Con base en esta filosofía de la actividad corporativa, comenzamos nuestro primer proyecto educativo a gran escala en los años setenta en Venezuela, un país que para entonces tenía 15 millones de habitantes.

El esfuerzo de alfabetización que se llevó a cabo, denominado ACUDE, alcanzó alrededor de 300 mil personas, y debo resaltar que se utilizaron las tecnologías más avanzadas entonces existentes, así como el apoyo organizativo y comunicacional de distintas ramas de nuestras empresas, que estimulaban a las personas a incorporarse. Se trató de un programa educacional participativo, flexible y eficiente, que en su momento marcó pauta en el país.

La conjunción de un compromiso social, tecnologías de avanzada y organización gerencial fue la base sobre la que se creó la Fundación Cisneros, con la misión de mejorar la educación en América Latina y fomentar el conocimiento global acerca de las contribuciones de la región a la cultura mundial.

Nuestros programas responden a ciertos principios y convicciones. En particular, entendemos la Responsabilidad Social Empresarial como un compromiso sistemático ético y legal, tanto nacional como internacional, para mejorar el impacto social y ambiental y promover los derechos humanos a través de nuestras actividades empresariales, con la seguridad de que el crecimiento económico y el bienestar humano deben marchar mano a mano.

Entendemos el desarrollo como producto de los valores que guían a una sociedad. Políticas públicas atinadas son desde luego esenciales, pero lo son también la voluntad de cooperación entre el sector público y el privado, la solidaridad social, el compromiso con las nuevas generaciones, el apego al trabajo y el respeto a las leyes. Por ello nos empeñamos en promover la educación, para transmitir valores que se traduzcan en bienestar.

Ahora bien, buscamos ampliar y multiplicar el ámbito y la productividad de nuestras actividades. Por ello concebimos las alianzas estratégicas como un método de probada eficacia, dirigido a fortalecer nuestra inserción en comunidades y países, asegurar la viabilidad y sostenibilidad de nuestras acciones, y a estimular la buena voluntad y espíritu de cooperación entre los diversos sectores que intervienen en el proceso educativo.

Tales alianzas pueden concretarse entre el sector público y el privado, así como entre diversas entidades privadas, pero siempre bajo los principios de que en la unión está la fuerza y en el consenso se forjan los éxitos.

Ante la magnitud de los retos que enfrenta el continente, nos corresponde esmerarnos para trabajar en conjunto con los gobiernos y con el sector público en general, y asegurarnos que entiendan el sentido y potencial de nuestros proyectos y métodos, de manera de aplicarlos a nivel local, regional y nacional.

Esta convicción nos ha llevado a medir y calificar el éxito de nuestros programas con criterios innovadores, que se vinculan a nuestra aptitud para interactuar con los gobiernos y otras autoridades públicas del país, región o localidad de que se trate: en primer lugar para lograr que nos escuchen, en segundo lugar para persuadirles, y finalmente para asegurar su participación como aliados o socios en los diversos proyectos.

En función de esos lineamientos hemos logrado, entre otros ejemplos, importantes resultados en el terreno de las alianzas estratégicas con el programa Piensa en arte en Costa Rica, uno de los cinco países de la región donde se ejecuta, y en el que gracias al impulso del Presidente Oscar Arias llegamos a todas las escuelas públicas del país, que utilizan nuestra metodología en los primeros grados de educación primaria. Proseguiremos con este programa en estrecha cooperación con el gobierno de la Presidenta Laura Chinchilla, quien ha aseverado que el arte y la cultura ocuparán lugar de particular relevancia durante su ejercicio.

En lo que se refiere a AME, nuestro programa de entrenamiento de maestros, trabajamos con las autoridades educativas diversos países de la región donde el programa se lleva a cabo, de modo que los gobiernos participen en la validación de los certificados  que se otorgan a los educadores al completar sus cursos.

Para citar un caso, en la República Dominicana actuamos en asociación con el Instituto Nacional de Formación del Magisterio y las Escuelas Vocacionales de las Fuerzas Armadas, logrando juntos la capacitación de alrededor de 2.000 maestros en diversas localidades del país. De hecho, hemos suscrito un convenio con la Secretaria de Estado de Educación, en el marco de los eventos de esta semana y con el apoyo incondicional del Dr. Melanio Paredes, dirigido a afianzar nuestro compromiso e introducir Piensa en arte en todas las escuelas del país.

Cabe mencionar nuestro trabajo en alianza con el Centro León, en Santiago de los Caballeros, donde unos 300 educadores de 28 escuelas de la zona han recibido talleres de inducción en las metodologías de Piensa en arte. Ahora bien, es imperativo seguir trabajando para lograr la conectividad en las zonas rurales del país, de modo que un número mayor de docentes y alumnos puedan beneficiarse de estas iniciativas.

Con el empleo de modalidades de cooperación ajustadas a las circunstancias de cada lugar, y para citar otro caso, desde el año 2006 adelantamos en Venezuela alianzas con la Secretaría de Educación del Estado Zulia, en el occidente del país, capacitando maestros participantes en diez de los cursos dictados por el AME. Adicionalmente, se iniciaron el año pasado alianzas con los Municipios de Chacao y Libertador, en la Gran Caracas, capacitando maestros participantes en tres de los cursos del Programa.

El rol de la tecnología es relevante para el desarrollo y el éxito de gran número de programas educativos. En este orden de ideas, AME  promueve el uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para el desarrollo para el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula. Como consecuencia, los alumnos adquieren herramientas que no sólo les ayudan a tener un mejor desempeño académico, sino que les permiten incorporar a sus familias y la comunidad en un modelo integral de desarrollo orientado a crear riqueza y combatir la pobreza.

La región latinoamericana tiene aún acceso limitado a Internet, planteando al respecto un importante desafío. En el caso específico de la República Dominicana es crucial seguir luchando por la conectividad en las áreas rurales, que son las más necesitadas. Por ello, y para que nuestras iniciativas potencien su viabilidad, se requiere establecer alianzas que brinden acceso a la tecnología.

Dentro de ese contexto, INTEL, la Fundación Cisneros y otros grupos privados firmaron  en 2008 la alianza Clase 21, un convenio de cooperación educacional a ser implantado en una primera etapa en Chile y Perú, y que combina en un solo programa tecnologías, métodos y contenidos de comprobada validez para favorecer la educación de calidad que exige el siglo XXI en países en nuestros países.

La alianza Clase21 combina las experiencias de sus tres socios ligadas al apoyo a la educación. INTEL, una de las empresas más importantes del mundo en el desarrollo de soluciones a través de la innovación tecnológica, aporta como parte de su programa Intel World Ahead Program, los equipos y métodos para crear los llamados ambientes digitales de aprendizaje 1:1 del siglo XXI. La Fundación Cisneros suma su programa AME; de su lado, Barrick provee los recursos y el conocimiento adquirido en los planes de apoyo educacional que implementa en los países de la región, en los que está presente con operaciones y proyectos: Chile, Perú, República Dominicana y Argentina.

Por otra parte, nuestro canal de TV CLASE, que es el primer canal de televisión educativa en la región dirigido a niños, adolescentes, padres y maestros, se ha extendido a medida que crece la buena voluntad y comprensión, de parte del sector público en diversos países, sobre el potencial de este instrumento para promover la formación de las nuevas generaciones.

En el Perú, para mencionar un ejemplo, el Estado se ha comprometido a que todas las escuelas reciban la señal. Ello es resultado de un convenio acordado en 2007, que a su vez condujo al desarrollo de un satélite educacional peruano, de modo de alcanzar ese ámbito plenamente. Nuestra meta es que ello se haga realidad en el conjunto de países a los que cubre CLASE.

Es de interés destacar el convenio firmado el año pasado entre la Secretaría de Estado de Educación de la República Dominicana, Wind Telecom y CLASE, mediante el cual los contenidos del canal son distribuidos gratuitamente y llegan actualmente a estudiantes y docentes de más de 400 escuelas dominicanas. Este acuerdo constituye un ejemplo particularmente significativo de alianza estratégica, dirigida a aprovechar las nuevas tecnologías de la comunicación para colocarse a la vanguardia educativa.

Las acciones de Responsabilidad Social que hemos madurado con base en nuestras experiencias de negocios en general, convergen igualmente en Tropicalia, desarrollo inmobiliario turístico ecológicamente responsable y de bajo impacto ambiental situado en Miches, Provincia de El Seibo, EN LA República Dominicana.

Nuestro objetivo, en armonía con los principios que he venido exponiendo, es que Tropicalia exprese criterios de sostenibilidad ambiental, que sea viable y equitativo en los planos social y económico, así como culturalmente incluyente.

En torno al proyecto Tropicalia hemos desarrollado una intensa actividad de Responsabilidad Social, dirigida por nuestra Fundación Tropicalia, y sustentada principalmente mediante la cooperación con instituciones locales.

Basándonos en las necesidades observadas en la zona de Miches, hemos creado, para empezar, un Programa de Recuperación y Mantenimiento de Escuelas, que rescata la infraestructura escolar y la hace más propicia para la enseñanza y el aprendizaje.  Mediante alianzas con entidades públicas y privadas, la participación de líderes comunitarios y residentes en la zona, se ha creado un elevado nivel de motivación en las comunidades, que se involucran en los procesos de responsabilidad social generados por el programa, procesos que a su vez incluyen entrenamiento para los docentes con las herramientas de AME. Desde 2008 hemos sumado seis escuelas básicas y un liceo, y favorecido la labor de 66 docentes y unos 2800 estudiantes.

Otro ejemplo es nuestra alianza con INDOTEL (instituto Dominicano de las Telecomunicaciones), para la apertura de tres centros de Capacitación en Informática (CCI) en escuelas de la zona. Nuestro compromiso, respaldado con entusiasmo y perseverancia por el Sr. Ministro José Rafael Vargas, es proveer el contenido educativo a través de AME, así como cursos de Alfabetización Digital. Por su parte Indotel suministra equipos y software, en tanto que la comunidad se ocupa del mantenimiento de los centros y su conectividad. Hasta ahora, más de 100 maestros se han incorporado a este esfuerzo.
Con base en todo lo expuesto, en una trayectoria de décadas y en nuestro empeño por ampliar el alcance e impacto de nuestros programas, hemos afinado una serie de mejores prácticas, entre las que resaltan las siguientes:

1) Integración plena de los principios de Responsabilidad Social Empresarial en los negocios, lo que nos permite desarrollar una estrategia de responsabilidad social cohesionada, que se pone de manifiesto en la toma de decisiones a todos los niveles de nuestra acción empresarial: en operaciones, recursos humanos, productos, servicios y suministros, selección de socios, aliados y contratistas, inversión cívica y asuntos comunitarios.

2) Impulso permanente a las asociaciones y alianzas público-privadas, para generar soluciones efectivas, sustentables y a largo plazo para las empresas y la sociedad. Ello traduce en la identificación de participantes (stakeholders) que añadan valor a los proyectos, y que incluyen autoridades locales, regionales y nacionales, la comunidad y sus diversos representantes, para garantizar el bienestar y seguridad de todos.

3) El esfuerzo sistemático de nuestra parte, tanto en lo corporativo como fundacional, para invertir en el recurso humano mediante proyectos educativos, de salud y medio ambiente, buscando una integración plena con el contexto sociocultural donde actuamos, pues entendemos que la salud del negocio depende de la salud del ambiente donde opera.

4) El establecimiento de puntos de referencia (Benchmarks) “haciendo bien las cosas desde su propio inicio”, lo que demanda un trabajo dirigido a persuadir, negociar, y buscar consensos de parte de todos los sectores e instituciones que convergen alrededor de un proyecto de negocios determinado.

En síntesis, lo que procuramos es, de un lado, que las actividades fundacionales estén intensamente integradas a la estrategia de negocios, y de otro lado que nuestra acción como ente privado se potencie y multiplique, a través de un esfuerzo sistemático de cooperación con el sector público, pues estamos convencidos de que de ese modo todos nos beneficiamos, contribuyendo así al desarrollo de nuestro continente.

Muchas gracias.


 

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